Como votaron los presos de Córdoba en las PASO.

Con boleta única, votaron 438 procesados sin condena en los penales de la provincia.
Aunque el voto de los presos no tiene un gran poder de definición en los comicios -los partidos, de hecho, casi no le dedican atención- desde hace diez años los procesados sin condena firme pueden elegir a sus candidatos dentro de la unidad penitenciaria en la que se encuentren. A diferencia de la elección nacional, en las cárceles se vota con una boleta única.
Lo que sí sabemos es que en la provincia de Córdoba votaron 438 personas sobre un padrón de casi cinco mil. Con los números cruzados de esa manera, la participación intra muros parece ínfima. Pero hay un dato que modifica el promedio: de los empadronados, sólo 477 presos tenían el documento en su poder, requisito indispensable para poder emitir el voto. Si se comparan estos números, la participación en las cárceles de Córdoba fue superior al 90 por ciento.
La persona encargada de coordinar la logistica en Córdoba es Rosa Alaimo, jefa del Departamento de Legales del Servicio Penitenciario Provincial. “Armar el padrón de privados de la libertad es todo un trabajo de logistica. La población de procesados cambia constantemente, ya sea porque son trasladados, porque recuperan su libertad o su condena queda firme. Entonces, es un trabajo de actualización permanente que hacemos para actualizar el Registro nacional de Personas privadas de su libertad, que depende de la Cámara Electoral”, explica.

El padrón que se usó en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del Domingo 13 de Agosto fue confeccionado hace 20 días. En Córdoba, hubo 4976 inscriptos en condiciones de votar, aunque un porcentaje muy menor cuenta con el documento en poder del Servicio penitenciario. Muchos prefieren dejarlos con sus familias.

Para que puedan votar se habilitaron 14 mesas, instaladas en las escuelas penitenciarias de cada módulo. Las autoridades designadas son los docentes que enseñan en las escuelas penitenciarias. Los guardiacárceles no pueden ser nombrados autoridades. En las mesas de Córdoba, ayer había boletas de Misiones, Salta, Entre Ríos, San Luis, Santa cruz, Catamarca y Capital Federal.

El Complejo penitenciario de Bouwer concentró 8 de las 14 mesas, tres de ellas en el módulo MD1, dónde están alojados la mayoría de los procesados. Pero también estaban en condiciones de votar varios internos de otros módulos, como los del MD2, donde alojan algunos empresarios detenidos por la causa del Registro de la Propiedad.
Los módulos donde más participaron fueron los de la cárcel de Mujeres, en Bouwer, y en el penal de Villa María.
También hubo mesas instaladas en San Francisco, Villa Dolores, Cruz del Eje y Villa María. En Monte Cristo no, ya que allí sólo se alojan a condenados.

Còmo se vota

“Los que manifiestan su interés de votar, son acompañados por los guardias desde su módulo hasta la escuela. Una vez que llega, le entregamos el documento que está en poder del Departamento de Legales”, explica la funcionaria.

En la cárcel no hay cuarto oscuro. Detrás de un biombo, los internos encuentran una mesa con boletas muy distintas a las que se usan en las elecciones normales. En las cárceles se usa un sistema de boleta única. Quienes tenían domicilio en la provincia de Córdoba debían usar la boleta del distrito “004”, un papel grande con nueve opciones de partidos y 14 caras. Con un sello debía marcar su elección. El resto es conocido: se dobla la boleta y, en un sobre, va a la urna.

“Una vez que la elección termina, contamos los votos emitidos en total, sin abrirlos. No podemos saber cuánto sacó cada candidato”, explica Alaimo. Luego todos los votos son enviados a la Cámara Nacional Electoral, que se da un plazo para hacer el escrutinio, y remitirlos a cada distrito.