Sandra Berto: diez años detrás de la cámara y un sueño convertido en estudio propio
En la segunda parte de la entrevista en Buen Día Ciudad (FM 103.1 Radio Ciudad), la fotógrafa Sandra Berto repasó su recorrido profesional, sus inicios en la fotografía y el crecimiento de un proyecto que este año cumple una década.
“Este año cumplo diez años con la fotografía y hace uno que abrí el estudio”, contó Sandra, quien durante mucho tiempo desarrolló la actividad desde su casa y en los momentos libres, mientras mantenía otro trabajo. Hoy, en cambio, se dedica de lleno a la profesión.
Su estudio funciona en Belgrano 1045, un espacio que —según relató— siempre fue un sueño. “Lo tenía en el corazoncito, pero pensaba que era algo imposible. El año pasado se dio todo muy rápido: empecé a buscar y cuando vi el lugar sentí que era ese”, explicó.
La fotógrafa destacó que, pese al avance de la tecnología y la masificación del celular como herramienta cotidiana, la fotografía profesional sigue teniendo un valor diferencial.
“No es lo mismo. Después está la impresión, el recuerdo, el foto libro. Mucha gente deja las fotos en el celular y cuando el teléfono muere, ¿dónde van esas imágenes si no están en papel?”, reflexionó. En ese sentido, subrayó la importancia de valorar tanto el trabajo profesional como el registro impreso de los momentos importantes.
De las canchas al estudio propio
Sus comienzos estuvieron vinculados al deporte. Jugaba al hockey, sufrió una lesión y comenzó a tomar fotografías en el club, primero en hockey y rugby. “De a poquito me fui largando. Era algo que estaba ahí, esperando”, recordó.
Con el tiempo amplió sus servicios y hoy trabaja en cumpleaños infantiles, celebraciones de 15, casamientos, bautismos, eventos familiares y producciones empresariales pensadas para redes sociales.
“El espacio me permitió también ofrecer fotos empresariales, algo que hoy es muy demandado por las redes sociales”, señaló, destacando la necesidad actual de las marcas y emprendedores de contar con una imagen profesional.
La naturalidad como sello
Uno de los rasgos que distingue su trabajo es la edición mínima. “No edito casi nada. Me gusta que salgan naturales, como son”, explicó. Para Sandra, incluso una imagen con los ojos cerrados puede tener valor si transmite expresión y emoción.
En cuanto a los ámbitos donde se siente más cómoda, no dudó: “En lo familiar, en los cumpleaños”. Recordó especialmente el caso de una mujer de 90 años que quiso un álbum impreso para mostrar a sus amigas. “Yo en el celular no puedo”, le había dicho la protagonista, reafirmando la importancia del soporte físico para las generaciones mayores.
El desafío de los 15 años
Entre las etapas más sensibles para retratar, Sandra mencionó los 15 años. “Es la edad más difícil. Les cuesta aceptarse, tienen muchas dudas sobre su cuerpo. Hay que charlar mucho antes, ayudarlas con las poses, generar confianza”, explicó.
La fotógrafa entiende que la cámara también acompaña procesos personales. “Hay que mostrarse como uno es. Todas pasamos por esa edad, por esas inseguridades”, expresó.
A diez años de sus inicios y con un estudio propio consolidado, Sandra Berto reafirma que la fotografía no solo captura imágenes: conserva historias, emociones y momentos que trascienden el tiempo.
Para consultas, se la puede contactar al 3472-559583.


