Tahiana Marrone denuncia discriminación en un boliche de Corral de Bustos.

Como consecuencia de que no le permitieran la entrada a un boliche de la localidad de Corral de Bustos, Radio Ciudad FM 103.1, dialogó con Tahiana Marrone, quién nos comentó la situación que le toco vivir y además nos relató como fue su vida, luchando durante muchos años contra sus sentimientos.
Recordemos que Tahiana Marrone, oriunda de Corral de Bustos (Cba.), vive en Chañar Ladeado, Santa Fe, a 16 kilómetros de la ciudad cordobesa, donde trabaja como técnica en sistemas de la Lotería. A los 17, como soldado del Batallón de Ingenieros Nº 9 con sede en Sarmiento (Chubut), y cuando su nombre era Osvaldo, combatió contra los británicos. Estuvo en un pozo de zorro en la Bahía Fox, en la isla Gran Malvina, de donde salió derrotado el 14 de junio de 1982.
“El sábado fui con amigas al boliche Pachá (de Corral de Bustos), y el seguridad que estaba en la entrada no me permitió la entrada aduciendo que ciertas personas trans habían hecho desmanes. No sabía ni cómo tratarme.” –detalló.
“Me dijeron que por orden del dueño no dejan entrar a chicas – chicos o chicas gays, totalmente desinformado.”
“Yo estoy un poco más curtida, por mi historia de vida, pero hay personas a las que las afecta una situación así. Yo voy a continuar con esto hasta logar mi objetivo, no puede quedar así. Si no hacemos nada, otro boliche puede hacer lo mismo.”
“Me da bronca porque hace meses que vengo luchando para que chicas de la comunidad se integren y salgan.”

 

Por otro lado Tahiana nos relato detalles de su vida.
“Tengo condición especial tengo cromosomas xxy. A los 18 años combatí en Malvinas, todavía no era yo, viví como no era. Ahí gaste mi primer vida, la pase mal, como todos. Hoy puedo decir que estoy bien, después de muchos años de terapia y reuniones con mis compañeros.”
“Cuando volví de Malvinas entre como administrativo en el Casino de Corral de Bustos.”
“Empecé a investigar y dí con un médico el cual me hizo hacer un análisis de testosterona. Me dijo que era estéril y me aconsejo un tratamiento hormonal. Para mí me mal aconsejo, porque fue contraproducente. Me volví más varonil, me empezaron a gustar las chicas, me casé y tuve mellizos que hoy tienen 22 años. Hoy estamos distanciado, ellos no lo pueden aceptar.”
“Nunca me animé a decirle a mi esposa que me ponía inyecciones.”
“Seguía mi lucha con lo femenino, no podía luchar. Mis cromosomas son naturales. Nací así. Eso no se cura. Reviví. Me saque la mochila. Deje la testosterona. Mi cuerpo genera hormonas femeninas naturalmente. Ahora vivo la vida como siempre debí hacerlo. Tengo documento a mi nombre y hasta me saque pasaporte.”

Detalles en el audio.