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La ciudad
2026-04-14

Pirotecnia: el Club Argentino deberá afrontar la multa como organizador del evento

 En el programa Buen Día Ciudad, el presidente del Concejo Deliberante de Marcos Juárez, Javier Barletta, se refirió al alcance de la ordenanza N° 2893, que prohíbe la comercialización y el uso de pirotecnia en la ciudad, y explicó cómo se aplican las sanciones ante incumplimientos.

Barletta fue claro al señalar que la normativa establece responsabilidades concretas: cuando el uso de pirotecnia ocurre en el marco de un evento, la multa recae sobre la entidad organizadora. En ese sentido, explicó que, aunque la infracción pueda ser cometida por terceros —como simpatizantes visitantes—, quien organiza el evento es quien debe responder ante la Municipalidad.

Para graficarlo, utilizó un ejemplo cotidiano: si una persona realiza una fiesta en su casa y un invitado utiliza pirotecnia, la sanción recae sobre el dueño del lugar. Luego, ese responsable podrá iniciar acciones para recuperar el dinero de la multa contra quien haya generado la infracción.

En relación a lo ocurrido recientemente en un evento deportivo, indicó que el club local, en este caso el organizador, es quien debe asumir inicialmente la sanción. Posteriormente, podrá ejercer el derecho de recobro contra la institución visitante cuyos simpatizantes hayan ocasionado el hecho.

Asimismo, destacó que la ordenanza es “tajante” y que en Marcos Juárez existe un alto nivel de cumplimiento por parte de las instituciones locales, lo que refleja una toma de conciencia social respecto a los efectos negativos de la pirotecnia, tanto en la salud de las personas como en el bienestar animal.

Sobre las sanciones económicas, mencionó que suelen fijarse en unidades equivalentes al valor del combustible, lo que permite su actualización automática. Históricamente, las multas han oscilado entre 50 y 1000 unidades fijas, aunque su determinación final corresponde al juzgado interviniente.

Finalmente, Barletta subrayó la importancia de abordar estas situaciones desde el diálogo entre las instituciones involucradas, evitando que episodios aislados generen conflictos mayores o escalen en represalias entre clubes. “Se trata de cuidar el espíritu del deporte y garantizar el respeto de las normas en la comunidad”, concluyó.